lunes, 25 de junio de 2012

Portones de madera de la Biblioteca Miguel de la Madrid

Los portones de madera



Los portones (intervenidos en varias ocasiones) presentan deterioro considerable y mal estado de conservación. El deterioro, en parte, ha sido provocado por las MALAS intervenciones previas. Por primera vez se restaurarán desmontados, lo cual nos dará un acceso total a toda la superficie de madera.
En la última intervención, al rededor del año de 1995, fueron sustituidas algunas tablas del portón principal. El acabado, por el revés, que tienen los portones es de "nuevo", con una capa de barniz gruesa (parece "llaverito de Acapulco" para darles a entender de qué estoy hablando).



La semana pasada empezamos con registro fotográfico y con el desmontaje de los chapetones (se recuperaron, afortunadamente 10
piezas, dejándonos con un total de 17 faltantes, de los 149 desmontados). Los chapetones son de lámina, no de latón como se pensaban. Hicimos ya una prueba de limpieza. Tienen una capa de pintura vinílica color verde militar, debajo de la cual se observa una capa color dorado (repinte de mala calidad con pintura comercial). Presentan corrosión en alguas partes, por lo cual el proceso a seguir será limpieza química, eliminación de productos de corrosión, pasivado (para evitar futura corrosión) y dependiendo del color que encontremos terminadas las pruebas de limpieza, se hará la reintegración cromática y se aplicará barniz.


Los portones, golpeados en la parte baja por el uso, presentan faltantes, debilidad estructural (sobre todo en la parte alta, por el ataque de insectos, deterioro bastante alarmante porque tocando la madera se hunden mis dedos), desfase de tablas, golpes, rayones, fisuras y roturas. Uno de los portones perdió fuerza y se "venció", por lo cual se pusieron barras de hierro para estabilizarlos y evitar la caída de una de las hojas, esto evita, que se pueda abrir. Cuando nosotros terminemos, los dos portones serán funcionales.

Lo importante ahora desmontarlos sin evitar más daño y empezar la consolidación. En este caso, este proceso creo que será el más importante, por lo cual utilizaré Paraloid y no cola animal. El Paraloid, va a regresarle la fuerza a la madera y actuará como desinfectante, evitando que los animalitos regresen a comerse el resto de la puerta. Es un proceso de 2 en 1. No me encanta este material, pero creo que para consolidar madera es una excelente alternativa a la cola de conejo

                                    
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Adiós a la ex-fábrica textil. Hola, Biblioteca Miguel de la Madrid.



La etapa de restauración en la ex-fábrica textil La Constancia Mexicana terminó. Restauré, junto con mi gran equipo, pintura mural del pasillo (280m2), la fragua (brasero, campana, tapa y cuba), vestigios industriales, portones y herrería. Empezamos la pintura mural del vestíbulo que se queda así para ser terminada posteriormente, probablemente por alguien más (lo cual me llena de tristeza) y se inició la restauración del batán.
Logramos terminar el registro fotográfico y el levantamiento de las 75 máquinas que alberga el inmueble.

Hoy, nos encontramos ya en la Biblioteca Miguel de la Madrid, junto a la Iglesia de San Francisco. Es un inmueble del S.XVII, perteneciente a la tercera orden franciscana. La primera intervención que tuvo, por parte del gobierno federal fue en 1863. La biblioteca nunca recuperó su aspecto original, debido a los saqueos que sufrió y los malos usos dados al inmueble (durante la época de la batalla de Puebla se utilizó como caballeriza y se quemaron elementos de madera). Sorpendetemente aún se encuentran las argamasas al interno que decoran el espacio. Son muy detalladas y se encuentran en el soto coro y en la cúpula. Serán intervenidas, si tenemos mucha suerte, en una segunda etapa. El reto ahora es terminar esta etapa en mes y medio.
Se intervendrán, por mi parte, los portones de madera, las argamasas exteriores (que son listones sencillos), la cantera de los portones, las letras adheridas a la cantera (que son de bronce) y se harán calas estratigráficas ya que en algunas zonas existe pintura mural (en deplorable estado de conservación) y nos gustaría liberar el resto.

Un poco de historia del inmueble...
Puebla fue la primera ciudad de la Nueva España en donde se estableció la Congregación de la Tercera Orden Franciscana (3 de diciembre de 1614). En 1616 se decidió construir (supuestamente con dinero de las limosnas recolectadas) la primera capilla trabajada con arena y baldosa, piedra del cerro de Guadalupe. Se comenzó la fábrica de la Iglesia o Capilla en 1658. La Capilla mide 41m de largo x 10m de ancho, con cuatro bóvedas subterráneas, inaugurándose en 1660.

La primera puerta, que da paso al soto coro, fue construída para que los Hermanos Terceros obtuvieran las indulgencias. En la bóveda del soto coro se encuentran molduras con ángeles de tamaño natural, como centro, un rosetón con las cinco flores (simbolizando las cinco heridas de Jesús). En los espacios triangulares hay cuatro ángeles en relieve con alas atravezadas sobre el pecho.

Tanto ventanas como cúpula, en el interior, se encuentra una serie de argamasas detalladas que sobresalen por sus diversas formas y volumen. Únicamente (en la acutalidad) las que se encuentran adornando la cúpula y las esculturas en ella, son de color blanco, lo cual resalta su belleza. Las demás quedaron con un color ocre que, honestamente, las hace ver bastante feas. Las estatuas representan a: -San Luis (Rey de Francia, Patrono de la Orden Terciaria). Es representado con el sayal terciario y un manto real con esclavina y gola. En el fondo se ven pinos, que simbolizan la fortaleza de la fe cristiana.
-Santa Isabel (Reina de Hungría), representada por la escarcela con el milagro de las flores y el atuendo real que porta.
-San Fernando (Rey de Castilla, canonizado en 1671), que lleva apoyada una mano en el pecho y la otra mutilada, en la que llevaba una espada.
-Reina Isabel la Católica (Reina de Portugal), sosteniendo el manto real con la mano derecha y un libro que simboliza las Sagradas Escrituras con la mano contraria.

En lo que ahora es el sótano, se encuentran las "capillas" (o "Entierros de los Terceros"), lugar en donde se han descubierton varias sepulturas.
Nunca faltan las historias de posibles túneles que unen este inmueble con la iglesia con los Fuertes o con la Catedral.


"De lo que fue la Capilla de la Tercera Orden Franciscana, sólo se conservan las paredes y las bóvedas y uno que otro adorno barroco enegrecido por el humo del Nixocomitl. La palabra compuesta Náhuatl, viene de "nextli" = ceniza y "comitl" = olla de barro, donde se cuece el "nixtamal" para fabricar la tortilla. De lo que queda de esta Capilla, sugiere la triste idea de lo que fue uno de los grandes y bellos conventos de Puebla.
Esta Capilla carece de culto desde 1863, año en que fue intervenida por el Gobierno Federal. El régimen imperialista de Maximiliano, no pudo devolver su antiguo esplendor..."
MARTÍNEZ Espinoza, Julio "Ex-capilla de la Tercera Orden Franciscana. Biblioteca Lic. Miguel de la Madrid Hurtado" pág. 15

Encontré más información en este link...se los dejo http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=35818

El inmueble, como es "recibido" tendrá modificaciones para bien, porque rescatamos, restauramos, recuperamos y tratamos lo existente respetando su vida histórica y se harán mejoras (como trampas de humedad) que son medidas de conservación para evitar un futuro deterioro.

Les seguiré escribiendo acerca de cada proceso...


viernes, 15 de junio de 2012

Vestigios industriales. Restauración. La Constancia Mexicana.

Restauración de vestigios industriales


Los vestigios industriales, ubicados en el antiguo taller de reparaciones, es un sistema de poleas y motores. En este lugar se hacían arreglos en piezas chicas. Contiguo a este espacio se encuentra la fragua. Las dos áreas se conectan por medio de un tubo que une el brasero de la fragua a un ventilador conectado al sistema de poleas.
Debido al abandono y deterioro, las piezas (poleas, chumaceras, palancas, motores, tubos y bandas) presentaban: depósitos de grasa en superficie, escurrimientos, polvo, oxidación y faltantes.
Las poleas tienen en bajo relieve el diámetro de cada una y el origen: Suecia. Son estos detalles los que siempre son lindos de encontrar.


Empezamos con la limpieza en seco para quitar el polvo. El polvo tiene cristalitos que abrasionan y dejan pequeñas marcas en la superficie de las piezas.







Ya que quitamos el polvo, empezamos con la eliminación de materiales de corrosión, usando lija (previamente abrasionada para evitar dejar marcas en el núcleo metálico) con agua, retirando los residuos con estopa. Es importante aclarar que el nivel de limpieza que determiné fue no incluía el retiro de pátina.
El tema de la pátina sigue siendo polémico entre restauradores. Algunos opinan que se tiene que retirar por completo porque es, finalmente, una capa que recubre la pieza. Pero otros opinamos que es parte de la vida de la obra y que no se debe retirar. Además la limpieza no tiene como objetivo dejar la pieza con un aspecto de "nuevo", sino respetar la antigüedad e historicidad de la obra.
Seguimos con la eliminación de contaminantes. Debido al uso, los vestigios tenían contaminantes depositados en la superficie. Usamos un producto biodegradable (me encantó la idea, porque estoy a favor de cuidar el medio ambiente) llamado Tulxa (las estopas utilizadas se guardaron en contenedores especiales para no contaminar).
Dimos difrentes tratamientos. El ventilador, que me parece una pieza muy bonita, aparentemente era de color negro, pues estaba cubierto por humo y residuos industriales. Empezando la limpieza química, nos dimos cuenta que su color era azul. Las fotos lo dicen todo. La lectura del ventilador cambió por completo después de la limpieza y la reintegración cromática., realizada con colores al barniz.




A las bandas de cuero que contectan las poleas (que se encontraban cuarteadas por la rigidez, producto del desuso), les dimos tratamiento con jabón de calabaza, que restituye la flexibilidad. Dos bandas se encontraban rotas. Realicé una costura de refuerzo con hilo de zapatero injertando un pedazo de piel por el revés. El sistema de unión que tienen en impresionante: sencillo pero altamente resistente, imaginando todo lo que trabajaban en su época y la resistencia que tuvieron.

Chumaceras. Después de la limpieza, las lijamos para retirar el Primer antiguo y las reintegramos con esmalte para metal color negro mate, ya que en su época tenían ese aspecto. La reintegración resaltó estas piezas del resto del sistema de tubos y poleas, restituyendo la lectura integral del mismo. Finalmente aplicamos barniz epóxico mate a poleas, motor, ventilador y tubería.
 

 
 
 
 
 
 
 
 



jueves, 14 de junio de 2012

Pintura mural del vestíbulo. La Constancia Mexicana

La pintura mural del vestíbulo.
Tiene varias capas de pintura que cubren la original, producto del mantenimiento del inmueble con los años. La primera capa visible es amarilla y la segunda es azul turquesa, pintura vinílica. La primera es fácilmente removible con agua, sin embargo la segunda está bastante adherida al original.
Hice varias pruebas de limpieza con el objetivo de poder retirar fácilmente las dos capas contemporáneamente apoyándome con la acción mecánica del bisturí.
Acetona y alcohol isopropílico 1:1 funcionó. También xilol y acetona 1:1. Se dio inicio al proceso de decapado que se complementará con una limpieza química de la capa pictórica.
El color, un óleo compacto de mediados del S.XIX. En general su estado de conservación es bueno, con excepción de plafones y dos esquinas en donde hubo filtración de humedad que deterioró muros, aplanados y desprendió la capa pictórica. La pérdida total o parcial de color afecta la lectura integral de la pintur mural.
La pérdida de cohesión de aplanados es un deterioro "normal" dadas las condiciones, pero la pintura parcialmente desprendida ahí representa las siguientes problemáticas:
-No puedo consolidar el muro por la fragilidad del color, por lo cual tengo que consolidar la capa pictórica.
-No puedo consolidar/fijar la capa pictórica sin velar el color (con el fin de proteger cada uno de los pedacitos que corren el riesgo de perderse). Pero estaría velando, luego fijando/consolidando el color sobre un soporte inestable.
Qué hacer primero y qué materiales usaar?
Mi prioridad ahorita es salvar el color. Es un proceso lento y que se tiene que realizar con extremo cuidado. Para las pruebas de velado usé methocell y cola de conejo. El methocell rigidizó el papel japonés y arrancó el color, por lo cual lo descarté. Incluso realicé una segunda pruba con el material más diluído pero no me convenció.
La prueba con cola de conejo 1:13 funcionó muy bien, como con la pintura de caballete. Fue el velado más complicado que he hecho, no sólo porque las áreas a tratar son muy grandes, sino porque las "escamas" o estaban en extremo rígidas y tenía que hidratarlas mientras ponía el papel, dándole tiempo al color de mojarse y así poder bajarlas sin romperlas o estaban prácticamente despegadas y se caían con el contacto con el papel japonés. Por eso fue todavía más lento y cuidadoso el proceso. En algunas zonas usé brocha de pelo de camello para hacer menos fuerza sobre el papel japonés y a su vez sobre el color.
Ya velé las zonas delicadas, excepto plafones.
Afortunadamente (un poco esperaba que fuera así) en algunas zonas, la cola funcionó como consolidante (como funciona en la pintura de caballete, por eso soy muy pro-cola).
Sobre el velado ya seco, empecé a fijar el color. Preparé caseina con amoniaco mezclando hasta lorgrar una especie de mezcla espumosa para que pasara por la jeringa, que en este caso es aguja chica (utilizando una grande se puede romper el color). Inyectando agua/alcohol 1:1 primero y luego el caseinato, ejerciendo presión sobre la zona para lograr una correcta adhesión, se logró el fijado de color.






Seguimos en ese proceso...











jueves, 31 de mayo de 2012

La Constancia Mexicana: restauración de pintura mural







Deterioro: -Capas de pintura aplicadas como mantenimiento del inmueble en los últimos años -Decohesión de aplanados -Resanes viejos de cemento (que perdieron su función como resane por ser inestables, presentar fisuras y movimiento, además de el material que los conforma) -Desprendimiento de capa pictórica (el color, pintura a la cal, se encontraba pulverulento y en algunos muros encontré faltantes de hasta un 60%) -Fisuras y grietas -Capas traslapadas de diseño (es decir, había dibujos traslapados aproximadamente de la misma época, lo cual nos indica que no fue una intervención posterior en la que se haya tratado de modificar el original, sino probablemente se trate de "pentimenti" o pentimientos) Empezamos con el retiro de aplanado grueso. Existía una capa gruesa de aplanado azul que se desprendía con relativa facilidad utilizando cuñas especiales. Debajo del azul existía una capa bastante fina de pintura a la cal color ocre. Esta capa tuvo que ser retirada con bisturí y con extremo cuidado para no lastimar el original. Afortunada (y extrañamente) la capa pictórica sólo necesitó una limpieza superficial con brocha. Retiramos los resanes de cemento y resanamos con cal apagada y arena terminando con un enlucido fino para lograr un acabado liso, dejando los resanes a nivel del original. Hicimos plantillas de los diseños en las zonas en donde la lectura era completa, para que de esta manera, pudiéramos reproducirlos en las zonas de faltantes. Así pudimos empezar la reintegración cromática. En lo personal yo detesto los colores al barniz (creo que ya lo he mencionado muchas veces) pero los utilizamos en este caso. Fue una intervención realizada en muy poco tiempo (tiempos de entrega que no están en mis manos) pero cada uno de los procesos fue ejecutado adecuadamente y trabajamos muchas horas extras para lograr ajustar los dos aspectos. Trabajar en andamios es algo que disfruto mucho, pero nos daban dos o tres de la mañana con el frío de enero y seguíamos trabajando para poder brindarle a la pintura mural el tiempo justo. Yo estoy muy contenta con el resultado de la intervención. Espero que los demás también.

miércoles, 30 de mayo de 2012

La Constancia Mexicana

Desde el pasado mes de enero, estoy trabajando como Gerente de Bienes Muebles. La restauración de la ex-fábrica textil La Constancia Mexicana es muy importante, porque es un proyecto de restauración integral del inmueble. Trabajamos combinando acciones de restauración y obra civil. Yo estoy a cargo de la intervención y rescate de maquinaria industrial, pintura mural, argamasas y cualquier bien mueble dentro de este maravilloso espacio. La Constancia Mexicana fue la primera fábrica textil en México, la primera que utilizó energía hidráulica (aunque muchos dicen que fue la primera en América Latina). Empezó a funcionar en 1835 y la última máquina se apagó en 1991. Esteban (Estevan) de Antuñano la fundó y fue dueño de la misma hasta su muerte en 1847. En 1934 la familia Barbaroux adquirió la fábrica hasta 1960. Miguel Barbaroux fue el último propietario de la fábrica y la cedió a los obreros como saldo finiquito del pasivo laboral que contrajo con ellos. Los trabajadores siguieron administrando la factoría hasta 1976. En 1991 cerró definitivamente sus operaciones. Fue expropiada por el gobierno del estado de Puebla. En 2004 fue proclamada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La realidad es que desde que dejó de funcionar, se convirtió en un inmueble abandonado y se deterioró en estos años. Afortunadamente en este proyecto, hemos logrado rescatar en esencia el inmueble y restaurar dignamente la lectura estructural y estética que en su época tuvo. En cuanto a obra civil se han tratado las instalaciones eléctricas, hidráulicas, se han consolidado muros (la estructura se debilitó con el paso del tiempo y el mal uso del inmueble y presentaba grietas, derrumbes, deterioro por mal mantenimiento, etc), se repusieron puertas, ventanas, se les dio mantenimiento a las antiguas, se intervinieron pisos y muros, se descubrieron columnas antiguas así como vestigios en los muros, se trató la herrería (respetando siempre su antigüedad) y demás. El grupo de Maestros y trabajadores han hecho un excelente trabajo. Por mi parte, junto con un equipo de técnicos especializados, hemos intervenido hasta ahora (en cinco meses): vestigios industriales, la fragua, pintura mural de acceso, grafitis de época, pintura mural en el vestíbulo, las dos carátulas del reloj de la fachada y los fogones originales de la cocina. Tenemos más de setenta máquinas textiles que se restaurarán. Los procesos de restauración, que bajo mi supervisión y ejecución, respetan cada uno de los principios y se llevan a cabo con extremo cuidado y profesionalismo, han sido complicados pero los resultados han sido más que satisfactorios. Les dejo algunas fotos y en las siguientes entradas explicaré la intervención de cada una de las áreas que hemos restaurado hasta hoy.

Restauración de fotografía de Jesús Reyes Ferreira

Retomando el blog, perdón por el descuido de tantos meses, les comparto que tuve el honor de restaurar una fotografía de Jesús Reyes Ferreira, a cargo del Antiquario Rodrigo Rivero Lake. La fotografía, que se iba a exponer, presentaba un buen estado de conservación en general. Tenía algunos golpes en los bordes y pequeñas pérdidas de "capa pictórica" en la superficie. La fotografía es de gran formato (1.80m x 1.00m) y estaba firmada y fechada en 1959 por el revés, montada en un soporte de madera. Después de realizar algunas pruebas de reintegración con pasteles y lápices de colores, materiales con los cuales se reintegran las fotografías, decidí utilizar gouaches porque es un material que cubre mejor debido a la textura que tiene y tiene un acabado mate, que en este caso, era el que presentaba la obra. Tuve extremo cuidado con únicamente tocar las zonas de pérdidas, visto que el gouache es un material que se diluye en agua, no mojar los bordes de las lagunas pues hubiera provocado deterioro del material original. Fue la primera vez que intervine una fotografía. Lo complicado fue imitar la textura de la impresión. La reintegración cromática seimpre es un proceso complicado en cuanto a la imitación de texturas, pero el gouache, a diferencia de los colores al barniz, simplifica esta tarea y facilita lograr este objetivo. Mi maestro Gastone, en Florencia, quien ha tenido la oportunidad (y la enorme suerte) de intervenir Caravaggios, Botticellis, Rembrandts y demás, nos explicaba siempre que el acercamiento que un restaurador debe de tener con una obra famosa o una obra de autor desconocido, debe de ser el mismo. Las obras de arte merecen el mismo respeto y cuidado sin importar su origen. Eso es algo que se me quedó grabado. En este caso, el autor era famoso y si provoca nervios o aumenta la presión en cuanto a la intervención. Antes de la reintegración cromática, realicé un registro fotográfico completo, limpié la superficie y pegué los bordes que se encontraban levantados. Utilicé prensas para fijar los bordes al soporte. Retiré depósitos y escurrimientos de la superficie con una segunda limpieza y finalmente empecé con las pruebas de color. Comencé aplicando bases de color para cubrirlas con veladuras y lograr, a base de puntillismo, una reintegración bien lograda, respetando siempre los principios de la restauración.