domingo, 22 de julio de 2012

Las argamasas de la Biblioteca

Las argamasas rojas



Estuve investigando acerca de esto, porque caminando en las calles poblanas, en las preciosas fachadas que hay y muchas argamasas, me di cuenta de que algunas son rojas y encontré algo de información...no lo que esperaba pero esto...

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"Existen evidencias sobre la ocupación de Yagul a partir de la época de Monte Albán l (500 años a.C.). Floreció como centro urbano tras la decadencia de Monte Albán (800 años d.C.). Más tarde tras un corto abandono, Yagul volvió a resurgir para constituirse como una ciudad-estado, en el valle de Oaxaca, la cual prevaleció hasta poco antes de la llegada de los conquistadores españoles.
Este importante centro prehispánico, cuyo nombre en zapoteca "Ya-gule" significa "Arbol o Palo seco" cuenta entre sus monumentos con el más grande juego de pelota de la región oaxaqueña y el segundo en Mesoamérica.
Centro Ceremonial: Se encuentra al pie del cerro y sobresale por su integridad. Fue el centro administrativo y religioso de Yagul. Se trata de una gran plataforma integrada por un grupo de edificios, generalmente conformados por un patio central rodeado por columnas y habitaciones rectangulares. Las plataformas y los edificios están constituidos de piedra y argamasa, y los pisos tienen argamasa con restos de pintura roja. Las habitaciones están al descubierto, pero es probable que estuvieran cubiertas con techumbre de morillos, carrizo y lajas de piedra..."
 
 Y de otro lugar...
"El specus de un acueducto era en un principio al aire libre, aunque pronto pasaron a ser cubiertos también; el cubrimiento, con losetas desplazables cada cierta distancia, conseguía que el canal no se taponara con residuos ni se evaporara demasiada agua en su fluir ni bebieran animales ni la gente la sacara; cuando al cabo de un tiempo el agua no avanzaba bien por la acumulación de barros, cañas, etc., se limpiaba el specus, vaciándolo, quitando alguna loseta y extrayendo las impurezas. La hermeticidad del specus y la evitación de fugas de agua se lograban gracias al opus signinum, es decir, una argamasa roja de mortero que revestía el fondo y las paredes del specus con varias capas cada vez más finas"
Las argamasas exteriores, orginalmente hechas con cal y arena, en este caso son únicamente pechos de paloma y dinteles. Las del interior del inmueble son decoraciones muy bonitas que esperamos poder restaurar después, en una segunda etapa de intervención.
Normalmente hacemos calas a petición del INAH, no sólo en muros (buscando color) sino en argamasas. En la azotea es en donde están las que estamos interviniendo. En la cúpula, en los dinteles, hice calas y resultó que no eran de argamasa, sino que son de cemento con el filo o borde de ladrillo, sólo que están cubiertas por una horrible capa de pintura vinílica (de la "manita de gato" que le dieron al inmueble para el desfile del 5 de mayo). Por esto, en los dinteles, voy a liberar los ladrillos, retirando la pintura de manera mecánica (primero lijando para rebajar el nivel, luego con bisturí) y con el apoyo de la carda, sin abrasionar el ladrillo, para después sellarlo con baba de nopal.

En algunos de los pechos de paloma hay un recubrimiento de cemento que, por suerte se fragmenta fácilmente y es fácil de retirar. Las argamasas tienen color rojo de fondo, un rojo como ladrillo (de los que comúnmente se ven en los guarda polvos), tanto en las del exterior como en las del interior...lo cual me intriga mucho. Yo creo que en su época, las argamasas y decoraciones tenían color rojo y la fachada probablemente tenía color claro como blanco o crema, logrando el "juego" de colores que se usaban en ese tiempo.
Después de decaparlas, las estamos consolidando inyectando agua/alcohol 1:1, agua/cal y lechada de cal apagada aprovechando las grietas existentes. Para la reconstrucción de faltantes, lechada de cal apagada con baba de nopal, con algunos pedacitos de ladrillo y armado de alambre para lograr la forma en zonas más complejas.
Ya ahorita estamos en la etapa del enlucido. El enlucido grueso (con la misma mezcla) se lija para eliminar grumos una vez seco y se aplica enlucido fino (de cal apagada con baba de nopal) con cuñas para lograr el acabado fino. Las pruebas de pintura (con pintura hidrofugante, que permite que la argamasa respire) roja fueron buenas.
El problema que yo veo y que desafortunadamente muchas veces se presenta es que la gente cree que no se hizo lo correcto. En qué sentido? en que no es que tengamos que poner un letrero en donde justifiquemos las acciones y en este caso el color y creen que se escojen colores al azar.
Por eso aquí les escribo la justificación y la explicación esperando que entiendan y que pueda transmitirles algo:

-restaurar es recuperar el aspecto original (en lo posible)
-las argamasas se intervinieron para preservarlas, fuera el color que fuera el encontrado a nivel original es SUMAMENTE IMPORTANTE RESPETARLO
-en este caso son rojas (la JUSTIFICACIÓN para reintegrarlas en ese color es que originalmente así eran...y restaurar la lectura estética, que en mi área ahorita no corresponde fachada, únicamente bienes muebles, significa restituir ese color)
-el color actual de la fachada va a contrastar mucho (con todo respeto parecería un McDonald's) pero el color de la fachada (naranja) no es el original (hice calas y tiene un color crema) pero es el color que se decidió, como he mencionado anteriormente como mantenimiento del inmueble (y esperamos nosotros poder "corregirlo" en una segunda etapa de intervención, o por lo menos esa es la intención y la propuesta).

Les dejo fotos del enlucido y las pruebas de color...



















viernes, 6 de julio de 2012

En procesos de restauración...

Seguimos con la restauración de la Biblioteca Miguel del  Madrid...

Ayer empezamos con los injertos para la cantera. Es complicado. La primera vez que hago esto...pero es lo bonito de mi trabajo, que puedo aprender muchas cosas. Los canteros con los que estoy trabajando, Octavio y Ramón, saben mucho y me dieron chance de cincelar un rato la piedra para probar. Se marca la línea de límite y se cincela hacia el centro de la zona a eliminar para que la piedra se parta bien y no se desprendan pedazos que no se tienen que quitar (ahora entiendo los brazos marcados jaja).






También empezamos a retirar las letras de bronce, que se dejarán a resguardo en el inmueble, para poder recuperar la lectura que en alguna época tuvieron los marcos de cantera...recordando que el inmueble era una capilla, no una biblioteca...cuando la construyeron los franciscanos. Las letras (desconocemos exactamente cuándo se pusieron) están adheridas con cemento y con pernos de metal que invaden agresivamente la superficie de piedara, así que tenemos que cincelar con mucho cuidado, porque mi prioridad es la cantera, no las letras, para no lastimarla.




En los portones, empezamos a cortar los pedazos de madera que ya no funcionan, porque están podridos y debilitan toda la estructura. Como es básicamente la parte que sostiene todo el peso, se tienen que poner injertos de madera y soportes de metal (también vamos a cambiar los valeros de madera por unos de metal para que la puerta pueda durar así mucho tiempo sin que se venza por el peso y sin que se tenga que volver a desmontar...estoy pensando en una intervención que dure bastante tiempo, visto que somos los primeros en intervenir esos portones desmontados). Es importante que sepan que sólo estamos retirando lo necesario, yo soy muy pro-mínima intervención así que no quito más de lo necesario. Entonces serruchamos esos pedazos hasta donde empieza la madera "sana" y se desvasta un poquito más con formón para que embone ahí el injerto. Continué con la consolidación con Paraloid (que, en mi opinión, en el caso de la madera, siempre es mejor que la cola animal y en este caso, en el que la pobre está infestada de polilla, usar cola sería contraproducente pues atraería más animalitos) inyectando en las grietas y en los agujeros dejados por la polilla. Estoy repitiendo la operación en zonas bastante débiles pero que no necesitan ser eliminadas, todo con el fin de rescatar lo que más se pueda y de poder restituirle fuerza a la madera. También empezamos a aplicar el antipolilla. Utilizamos un producto que no altera la tonalidad de la madera (ya que retiramos el barniz espantoso que tenía, el color de la madera resultó ser muy bonito y quiero mantenerlo así, de hecho no voy a entintarlo y el barniz que escogí es uno transparente que no amarillea con el tiempo (es para restauración de madera), es mate y no crea una capa dura). Hice una prueba con el anti polilla en un pedazo de madera que retiramos para corroborar que no alterara la tonalidad y salió bien así que ya lo aplicamos en las dos hojas y la puertita del portón principal.







La semana que entra terminaremos con injertos de madera, la aplicación del retardante y las pruebas de barniz para el acabado final en portones... 





martes, 26 de junio de 2012

La cantera. Intervención.


La intervención de la cantera de los portones




"La cantera el tipo específico de piedra caliza característica de la mayor parte del país. Este tipo de piedra fue empleada en la escultura y la arquitectura regional, desde la época prehispánica y durante el período colonial, principalmente. El estado de Oaxaca es famoso por su arquitectura barroca de cantera verde. La cantera rosa es típica de los edificios históricos de San Luis Potosí, Morelia y Zacatecas y algunos municipios como San Miguel el Alto, Jalisco. Otros tipos de cantera también se encuentran en los principales monumentos de la ciudad de Guadalajara. En la actualidad es muy utilizada en las construcción como recubrimiento y manufactura de elementos decorativos tales como fuentes, chimeneas, columnas, etc." (Wikipedia)

Tenemos dos muy lindos marcos de cantera que resaltan las dos entradas de lo que hoy es la Biblioteca.
La primera puerta, con arco de medio punto y dos pilastras con capiteles toscanos, sostienen la corniza, sobre las cuales se asientan tres remates con esfera. La segunda puerte (la de servicio), también tiene arco de medio punto con pilastras y capiteles toscanos, tiene, sobre el bloque saliente izquierdo, la presencia del escudo franciscano (brazos entrelazados y la cruz). El bloque derecho tiene una corona. Esto nos da una "pista " de que esta fue la entrada principal del templo.

Hay intervenciones precedentes (algunos resanes y juntas de cemento, así como parches e injertos). En la "manita de gato" que se le dio a la fachada para el desfile del 5 de mayo de este año, se pintó con aspersor y rodillo, dejando escurrimientos y marcas de pintura vinílica naranja sobre la superficie de la piedra. La cantera presenta faltantes en algunas zonas, golpes y abrasiones.


Empezamos retirando con cincel, cuidadosamente, las juntas de cemento que serán sustituidas por juntas de cal, siguiendo con la limpieza localizada en zonas de escurrimientos de pintura y limpieza en seco general con cepillo. La limpieza en seco cambió la lectura de la cantera, para bien, emparejando la superficie. Así que, por cuestiones de mínima intervención, la limpieza en húmedo no la voy a hacer, porque no considero que sea necesaria.





Lo interesante van a ser los injertos...es la primera vez que hago injertos en piedra así que estoy emocionada, me encanta trabajar con materiales nuevos. Este trabajo siempre me deja algo nuevo y mucho aprendizaje. Tengo un cronograma de trabajo bastante apretado, pero espero la semana que entra poder escribir de este y otros procesos.













lunes, 25 de junio de 2012

Portones de madera de la Biblioteca Miguel de la Madrid

Los portones de madera



Los portones (intervenidos en varias ocasiones) presentan deterioro considerable y mal estado de conservación. El deterioro, en parte, ha sido provocado por las MALAS intervenciones previas. Por primera vez se restaurarán desmontados, lo cual nos dará un acceso total a toda la superficie de madera.
En la última intervención, al rededor del año de 1995, fueron sustituidas algunas tablas del portón principal. El acabado, por el revés, que tienen los portones es de "nuevo", con una capa de barniz gruesa (parece "llaverito de Acapulco" para darles a entender de qué estoy hablando).



La semana pasada empezamos con registro fotográfico y con el desmontaje de los chapetones (se recuperaron, afortunadamente 10
piezas, dejándonos con un total de 17 faltantes, de los 149 desmontados). Los chapetones son de lámina, no de latón como se pensaban. Hicimos ya una prueba de limpieza. Tienen una capa de pintura vinílica color verde militar, debajo de la cual se observa una capa color dorado (repinte de mala calidad con pintura comercial). Presentan corrosión en alguas partes, por lo cual el proceso a seguir será limpieza química, eliminación de productos de corrosión, pasivado (para evitar futura corrosión) y dependiendo del color que encontremos terminadas las pruebas de limpieza, se hará la reintegración cromática y se aplicará barniz.


Los portones, golpeados en la parte baja por el uso, presentan faltantes, debilidad estructural (sobre todo en la parte alta, por el ataque de insectos, deterioro bastante alarmante porque tocando la madera se hunden mis dedos), desfase de tablas, golpes, rayones, fisuras y roturas. Uno de los portones perdió fuerza y se "venció", por lo cual se pusieron barras de hierro para estabilizarlos y evitar la caída de una de las hojas, esto evita, que se pueda abrir. Cuando nosotros terminemos, los dos portones serán funcionales.

Lo importante ahora desmontarlos sin evitar más daño y empezar la consolidación. En este caso, este proceso creo que será el más importante, por lo cual utilizaré Paraloid y no cola animal. El Paraloid, va a regresarle la fuerza a la madera y actuará como desinfectante, evitando que los animalitos regresen a comerse el resto de la puerta. Es un proceso de 2 en 1. No me encanta este material, pero creo que para consolidar madera es una excelente alternativa a la cola de conejo

                                    
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Adiós a la ex-fábrica textil. Hola, Biblioteca Miguel de la Madrid.



La etapa de restauración en la ex-fábrica textil La Constancia Mexicana terminó. Restauré, junto con mi gran equipo, pintura mural del pasillo (280m2), la fragua (brasero, campana, tapa y cuba), vestigios industriales, portones y herrería. Empezamos la pintura mural del vestíbulo que se queda así para ser terminada posteriormente, probablemente por alguien más (lo cual me llena de tristeza) y se inició la restauración del batán.
Logramos terminar el registro fotográfico y el levantamiento de las 75 máquinas que alberga el inmueble.

Hoy, nos encontramos ya en la Biblioteca Miguel de la Madrid, junto a la Iglesia de San Francisco. Es un inmueble del S.XVII, perteneciente a la tercera orden franciscana. La primera intervención que tuvo, por parte del gobierno federal fue en 1863. La biblioteca nunca recuperó su aspecto original, debido a los saqueos que sufrió y los malos usos dados al inmueble (durante la época de la batalla de Puebla se utilizó como caballeriza y se quemaron elementos de madera). Sorpendetemente aún se encuentran las argamasas al interno que decoran el espacio. Son muy detalladas y se encuentran en el soto coro y en la cúpula. Serán intervenidas, si tenemos mucha suerte, en una segunda etapa. El reto ahora es terminar esta etapa en mes y medio.
Se intervendrán, por mi parte, los portones de madera, las argamasas exteriores (que son listones sencillos), la cantera de los portones, las letras adheridas a la cantera (que son de bronce) y se harán calas estratigráficas ya que en algunas zonas existe pintura mural (en deplorable estado de conservación) y nos gustaría liberar el resto.

Un poco de historia del inmueble...
Puebla fue la primera ciudad de la Nueva España en donde se estableció la Congregación de la Tercera Orden Franciscana (3 de diciembre de 1614). En 1616 se decidió construir (supuestamente con dinero de las limosnas recolectadas) la primera capilla trabajada con arena y baldosa, piedra del cerro de Guadalupe. Se comenzó la fábrica de la Iglesia o Capilla en 1658. La Capilla mide 41m de largo x 10m de ancho, con cuatro bóvedas subterráneas, inaugurándose en 1660.

La primera puerta, que da paso al soto coro, fue construída para que los Hermanos Terceros obtuvieran las indulgencias. En la bóveda del soto coro se encuentran molduras con ángeles de tamaño natural, como centro, un rosetón con las cinco flores (simbolizando las cinco heridas de Jesús). En los espacios triangulares hay cuatro ángeles en relieve con alas atravezadas sobre el pecho.

Tanto ventanas como cúpula, en el interior, se encuentra una serie de argamasas detalladas que sobresalen por sus diversas formas y volumen. Únicamente (en la acutalidad) las que se encuentran adornando la cúpula y las esculturas en ella, son de color blanco, lo cual resalta su belleza. Las demás quedaron con un color ocre que, honestamente, las hace ver bastante feas. Las estatuas representan a: -San Luis (Rey de Francia, Patrono de la Orden Terciaria). Es representado con el sayal terciario y un manto real con esclavina y gola. En el fondo se ven pinos, que simbolizan la fortaleza de la fe cristiana.
-Santa Isabel (Reina de Hungría), representada por la escarcela con el milagro de las flores y el atuendo real que porta.
-San Fernando (Rey de Castilla, canonizado en 1671), que lleva apoyada una mano en el pecho y la otra mutilada, en la que llevaba una espada.
-Reina Isabel la Católica (Reina de Portugal), sosteniendo el manto real con la mano derecha y un libro que simboliza las Sagradas Escrituras con la mano contraria.

En lo que ahora es el sótano, se encuentran las "capillas" (o "Entierros de los Terceros"), lugar en donde se han descubierton varias sepulturas.
Nunca faltan las historias de posibles túneles que unen este inmueble con la iglesia con los Fuertes o con la Catedral.


"De lo que fue la Capilla de la Tercera Orden Franciscana, sólo se conservan las paredes y las bóvedas y uno que otro adorno barroco enegrecido por el humo del Nixocomitl. La palabra compuesta Náhuatl, viene de "nextli" = ceniza y "comitl" = olla de barro, donde se cuece el "nixtamal" para fabricar la tortilla. De lo que queda de esta Capilla, sugiere la triste idea de lo que fue uno de los grandes y bellos conventos de Puebla.
Esta Capilla carece de culto desde 1863, año en que fue intervenida por el Gobierno Federal. El régimen imperialista de Maximiliano, no pudo devolver su antiguo esplendor..."
MARTÍNEZ Espinoza, Julio "Ex-capilla de la Tercera Orden Franciscana. Biblioteca Lic. Miguel de la Madrid Hurtado" pág. 15

Encontré más información en este link...se los dejo http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=35818

El inmueble, como es "recibido" tendrá modificaciones para bien, porque rescatamos, restauramos, recuperamos y tratamos lo existente respetando su vida histórica y se harán mejoras (como trampas de humedad) que son medidas de conservación para evitar un futuro deterioro.

Les seguiré escribiendo acerca de cada proceso...


viernes, 15 de junio de 2012

Vestigios industriales. Restauración. La Constancia Mexicana.

Restauración de vestigios industriales


Los vestigios industriales, ubicados en el antiguo taller de reparaciones, es un sistema de poleas y motores. En este lugar se hacían arreglos en piezas chicas. Contiguo a este espacio se encuentra la fragua. Las dos áreas se conectan por medio de un tubo que une el brasero de la fragua a un ventilador conectado al sistema de poleas.
Debido al abandono y deterioro, las piezas (poleas, chumaceras, palancas, motores, tubos y bandas) presentaban: depósitos de grasa en superficie, escurrimientos, polvo, oxidación y faltantes.
Las poleas tienen en bajo relieve el diámetro de cada una y el origen: Suecia. Son estos detalles los que siempre son lindos de encontrar.


Empezamos con la limpieza en seco para quitar el polvo. El polvo tiene cristalitos que abrasionan y dejan pequeñas marcas en la superficie de las piezas.







Ya que quitamos el polvo, empezamos con la eliminación de materiales de corrosión, usando lija (previamente abrasionada para evitar dejar marcas en el núcleo metálico) con agua, retirando los residuos con estopa. Es importante aclarar que el nivel de limpieza que determiné fue no incluía el retiro de pátina.
El tema de la pátina sigue siendo polémico entre restauradores. Algunos opinan que se tiene que retirar por completo porque es, finalmente, una capa que recubre la pieza. Pero otros opinamos que es parte de la vida de la obra y que no se debe retirar. Además la limpieza no tiene como objetivo dejar la pieza con un aspecto de "nuevo", sino respetar la antigüedad e historicidad de la obra.
Seguimos con la eliminación de contaminantes. Debido al uso, los vestigios tenían contaminantes depositados en la superficie. Usamos un producto biodegradable (me encantó la idea, porque estoy a favor de cuidar el medio ambiente) llamado Tulxa (las estopas utilizadas se guardaron en contenedores especiales para no contaminar).
Dimos difrentes tratamientos. El ventilador, que me parece una pieza muy bonita, aparentemente era de color negro, pues estaba cubierto por humo y residuos industriales. Empezando la limpieza química, nos dimos cuenta que su color era azul. Las fotos lo dicen todo. La lectura del ventilador cambió por completo después de la limpieza y la reintegración cromática., realizada con colores al barniz.




A las bandas de cuero que contectan las poleas (que se encontraban cuarteadas por la rigidez, producto del desuso), les dimos tratamiento con jabón de calabaza, que restituye la flexibilidad. Dos bandas se encontraban rotas. Realicé una costura de refuerzo con hilo de zapatero injertando un pedazo de piel por el revés. El sistema de unión que tienen en impresionante: sencillo pero altamente resistente, imaginando todo lo que trabajaban en su época y la resistencia que tuvieron.

Chumaceras. Después de la limpieza, las lijamos para retirar el Primer antiguo y las reintegramos con esmalte para metal color negro mate, ya que en su época tenían ese aspecto. La reintegración resaltó estas piezas del resto del sistema de tubos y poleas, restituyendo la lectura integral del mismo. Finalmente aplicamos barniz epóxico mate a poleas, motor, ventilador y tubería.
 

 
 
 
 
 
 
 
 



jueves, 14 de junio de 2012

Pintura mural del vestíbulo. La Constancia Mexicana

La pintura mural del vestíbulo.
Tiene varias capas de pintura que cubren la original, producto del mantenimiento del inmueble con los años. La primera capa visible es amarilla y la segunda es azul turquesa, pintura vinílica. La primera es fácilmente removible con agua, sin embargo la segunda está bastante adherida al original.
Hice varias pruebas de limpieza con el objetivo de poder retirar fácilmente las dos capas contemporáneamente apoyándome con la acción mecánica del bisturí.
Acetona y alcohol isopropílico 1:1 funcionó. También xilol y acetona 1:1. Se dio inicio al proceso de decapado que se complementará con una limpieza química de la capa pictórica.
El color, un óleo compacto de mediados del S.XIX. En general su estado de conservación es bueno, con excepción de plafones y dos esquinas en donde hubo filtración de humedad que deterioró muros, aplanados y desprendió la capa pictórica. La pérdida total o parcial de color afecta la lectura integral de la pintur mural.
La pérdida de cohesión de aplanados es un deterioro "normal" dadas las condiciones, pero la pintura parcialmente desprendida ahí representa las siguientes problemáticas:
-No puedo consolidar el muro por la fragilidad del color, por lo cual tengo que consolidar la capa pictórica.
-No puedo consolidar/fijar la capa pictórica sin velar el color (con el fin de proteger cada uno de los pedacitos que corren el riesgo de perderse). Pero estaría velando, luego fijando/consolidando el color sobre un soporte inestable.
Qué hacer primero y qué materiales usaar?
Mi prioridad ahorita es salvar el color. Es un proceso lento y que se tiene que realizar con extremo cuidado. Para las pruebas de velado usé methocell y cola de conejo. El methocell rigidizó el papel japonés y arrancó el color, por lo cual lo descarté. Incluso realicé una segunda pruba con el material más diluído pero no me convenció.
La prueba con cola de conejo 1:13 funcionó muy bien, como con la pintura de caballete. Fue el velado más complicado que he hecho, no sólo porque las áreas a tratar son muy grandes, sino porque las "escamas" o estaban en extremo rígidas y tenía que hidratarlas mientras ponía el papel, dándole tiempo al color de mojarse y así poder bajarlas sin romperlas o estaban prácticamente despegadas y se caían con el contacto con el papel japonés. Por eso fue todavía más lento y cuidadoso el proceso. En algunas zonas usé brocha de pelo de camello para hacer menos fuerza sobre el papel japonés y a su vez sobre el color.
Ya velé las zonas delicadas, excepto plafones.
Afortunadamente (un poco esperaba que fuera así) en algunas zonas, la cola funcionó como consolidante (como funciona en la pintura de caballete, por eso soy muy pro-cola).
Sobre el velado ya seco, empecé a fijar el color. Preparé caseina con amoniaco mezclando hasta lorgrar una especie de mezcla espumosa para que pasara por la jeringa, que en este caso es aguja chica (utilizando una grande se puede romper el color). Inyectando agua/alcohol 1:1 primero y luego el caseinato, ejerciendo presión sobre la zona para lograr una correcta adhesión, se logró el fijado de color.






Seguimos en ese proceso...