sábado, 1 de septiembre de 2012

Terminando. Una restauración más.

 

Cantera.

 
Texturizar los resanes no estuvo tan fácil como creía. Para empezar, el uso de la resina de Poliformas 60 x 70, aunque correcto, puede no siempre ser el material ideal. Voy a tratar de explicar bien el punto. En este caso lo fue, pero en algunos resanes (la dureza va a variar dependiendo del uso del catalizador y las condiciones del resane van a variar dependiendo de la zona y el tamaño, aún con estructura de grapas de alambres por dentro) los bordes se desprendían con facilidad. La resina, mezclada con polvo de cantera (como mencioné en entradas previas) dejaban el resane color negro; una vez seco había que texturizar utilizando (básicamente lo que se nos ocurrió que podía ayudar a llegar a la textura correcta) herramientas, esto digamos que "cambiaba" el color negro por un gris (sotto tono) que debía ser patinado posteriormente. Entonces tuvimos resanes con una dureza mayor a la deseable y algunos menor. Me gustaría experimentar con otros materiales y estoy leyendo este libro como apoyo para lo que sería el próximo proyecto en donde hay cantera para siempre(http://www.amazon.com/Conserving-Buildings-Techniques-Materials-Revised/dp/0471509442
 
Los resanes fueron patinados con pigmentos inorgánicos (mezclando el negro, blanco y caffé para "manchar" el color). La pátina fue aplicada con pincel y estopa ÚNICAMENTE sobre el resane, no sobre el original. Aquí vuelvo a hacer énfasis en que es importante entender que nosotros (y por "nosotros" me refiero a los restauradores) debemos modificar la tonalidad de nuestros resanes, no pretender cambiar el original o señalar (como me toca escuchar siempre) que el original "está mal". El original, aparte de existir muuuuuuucho tiempo antes que nosotros NUNCA va a estar mal (ni está mal hecho aunque pueda tener defectos de origen, ni está "chueco" ni desnivelado...está "malito", deteriorado, lastimado, abrasionado y mayormente por nosotros...)

RECUPERACIÓN de formas para restituir la lectura integral:

Detalle de la recuperación de la forma. Resane previo a la pátina y a la limpieza de la zona tratada

Antes de la restauración. Detalle a lo lejos, con la pérdida de la forma

La pátina

La pátina artificial que se aplica sirve para integrar el resane al original. En el caso de la piedra, aún después de una buena limpieza, el color del original tiene variantes según la zona, debido al DETERIORO NATURAL de la cantera, así que la "reintegración cromática" o aplicación de la pátina cambia según la zona que rodea cada resane, por lo cual hay que modificar el tono para que se logre "perder". Esto logra una continuidad, porque un resane mal reintegrado "brinca" a la vista.

Aplicación de pátina con pigmientos inorgánicos
 
Aplicación de pátina con pigmentos inorgánicos. Particular
 
 
Resanes ya patinados que se "pierden" en el original, pero de cerca se siguen notando. Principio básico de DIFERENCIACIÓN

Argamasas.

La pintura quedó lista. Les recuerdo que el color rojo es el tono que se encontró en las calas realizadas tanto en las argamasas del interior como del exterior. El "rojo óxido" es característico de la época y respeta por completo el aspecto original de las molduras.
 

Portones.

A este punto, únicamente falta aplicar una capa final de la mezcla de ceras coloradas (tono roble) para proteger. Este proceso debe repetirse dentro de seis meses y después de un año. La madera seguirá absorbiendo el material de protección aplicado, pero con un correcto mantenimiento podrá mantener el aspecto actual. Lo bueno de este tipo de mantenimiento es que no es complicado, debemos tomar en cuenta el cambio de estación y el uso del inmueble que, siendo dependencia gubernamental, puede "sufrir" retrasos en la aplicación de la cera, pero con un poquito de ganas de hacer las cosas y de insistir para que se provea el material, queda.
 

Guardapolvos de época.

Después de la liberación (se decaparon las capas de pintura a la cal viejas y eliminaron escurrimientos y depósitos con bisturí), la limpieza en seco (con brocha de cerda natural para retirar el polvo), en húmedo (con agua/Canasol al 3%) y el resane (cal con marmolina 1:3) se reintegró con colores al barniz, nutriendo los inumerables faltantes y fondeando, uniendo los puntos obscuros que marcaban la línea de división de colores (tonos rojos hacia el color vino o carmín) pero respetando, en la "imitación" del color, el degrado del mismo y su tonalidad actual, dejando el acabado "antiguo" y no dejándolo "como nuevo". Aunque el área descubierta es pequeña (aprox. 50 x 30cm) es importante rescatar estos vestigios que pueden "brincar" o quedar como un elemento extraño rodeados de muros restaurados y con color nuevo, pero que se quedan porque son parte de la vida del inmueble y de su historicidad. El color del guardapolvos se encontraba en mal estado de conservación y bastante abrasionado.

Liberación mecánica con bisturí
 
Limpieza en húmedo con agua/Canasol
 
Área limpiea. Previo a resane.

 
Resane
 
Reintegración cromática con colores al barniz
 
Particular del inicio de la reintegración cromática

El portón. De pie.

Lo que es restituirle la dignidad a una pieza.
 
El montaje estuvo complicado, pero muy bien logrado. Tips para quienes restauran portones (para el montaje y desmontaje) porque no es taaaaan fácil, sobre todo montarlos después de restaurados:
 
Montaje después de la restauración:
-Embalar perfectamente el portón y las zonas en donde el lazo vaya a estar forrarlo con material acolchonado
-Fijar el lazo con
-Coordinar el movimiento de manera correcta (yo no sé qué hubiera hecho sin el Mtro. de obra...él coordinó a la gente, dando instrucciones y haciéndose cargo de que todo estuviera bien, yo estuve checando el portón, que siempre estuviera bien y seguro)
-Es importante que cuando se levanta el portón la parte que toca con el piso esté suficientemente protegida y que el movimiento sea PAREJO para que no se mueva en exceso la madera
-Mientras se va colocando, un andamio viene acercándose para controlar la parte superior y la colocación correcta...
-Los movimientos (como con todas las piezas de gran formato) deben de ser precisos, rápidos (para que la pieza no "espere" en posiciones que no son naturales) pero amables (nada forzoso ni brusco que pueda provocar un daño).
 
Después del montaje vino la colocación de los chapetones. El color que aplicamos (esmalte para metal. Los chapetones tendrán unos 20 años de antigüedad) es una mezcla de "oro azteca", bronce y naranja para logar un dorado medio que no pareciera "barato". A diferencia del verde militar que tenían al principio (que era pintura vinílica), con el "fondo" color roble de los portones, sobresalen creando estéticamente un balnce bien logrado. Me gustó la combinación. Alternamos las piezas (varían en mm en cuanto a dimesión, pero en forma sí) para que las nuevas (se hicieron 17 por los faltantes) quedaran en la zona media baja (tienen un sistema de colocación que dificulta el robo, que es muy común con lo que se "ve doradito") y en el orificio, cuidando mucho la madera ya tratada, se aplicó resina epóxica transparente para fijarlos. No se pegó el chapetón a la madera, por supuesto, porque dañaría la misma.
 

 



Las fotos del antes y el después describen lo que me refiero como "restitución de dignidad" de las piezas. Próximamente...

 
                     

jueves, 23 de agosto de 2012

El tema del momento: ecce-homo destruído, digo, "restaurado"

 

"Buenas intenciones" nos dan derecho a intervenir una obra y destruirla?

 
 
 
No tengo mucho que escribir esta semana del proyecto actual que superviso y ejecuto, pero visto que la nota de la "restauración" del ecce-homo en España me llegó ayer por siete personas diferentes, no se habla de otra cosa y tiene que ver con mi profesión, pues les va un poco de información para explicarles, sumado a mi siempre fuerte opinión, de qué se trató esto.
 
Para empezar, restaurar es "rescatar y recuperar".
Muchas veces los artistas plásticos (y no voy a decir "con todo respeto" porque ya van muchas) creen que pueden intervenir obras porque saben pintar. Para empezar, en la carrera de restauración vemos mucha química y una cantidad enorme de materiales. Aprendemos y sabemos manejar solventes y recetas antiguas que se siguen utilizando. Existen, si, materiales nuevos, pero de igual manera la base de la química es FUNDAMENTAL.
Los artistas, entonces, creen que con agarrar un pincel, óleos o acrílicos y medio darle unos toques de color, ya quedó. Y la tela? El bastidor? Las lagunas? y esto sólo refiriéndome a pintura de caballete. Si el soporte es de madera y necesita tratamiento? Hay muchos procesos que te tienen que considerar y llevar a cabo como consolidación, velado, re entelado, bandas perimetrales, limpieza de capa pictórica y muchos principios que desconocen y se tienen que respetar si se quiere llevar a cabo una restauración como debe de ser. No es así de fácil. Para empezar NUNCA se reintegra con óleos y mucho menos con pintura acrílica, sino con gouaches o colores al barniz, siendo materiales reversibles.
Es importante aclarar que es facilísimo provocar daño IRREVERSIBLE en una obra de arte. Nosotros trabajamos, por lo menos en la escuela en donde estudié (Palazzo Spinelli) con obra ORIGINAL desde el principio, supervisados y aprendiendo a trabajar de manera correcta. Tuve una excelente preparación y una muy estricta. Es una gran responsabilidad y estamos conscientes de eso desde el primer día. Accidentes pasan, si, pero también sabemos corregir los "errores" porque sabemos cómo aproximarnos a una obra de arte y cómo tratarla.
La limpieza química, por ejemplo, en donde se retira un barniz antiguo (casi siempre voy a hablar de arte antiguo porque es raro que intervenga arte contemporáneo) haciendo pruebas (Test de Feller) con solventes en diferentes mezclas hasta "atinarle" al correcto que elimina únicamente la capa de protección (y los repintes) y no daña el color original. Digamos que este proceso es irreversible, no per se, pero lo que se retira se retiró. He visto casos en los que con una mala limpieza química (el clásico "se me pasó" o "se dejó actuar el solvente demasiado tiempo") se borró parcialmente la imagen (lo vi en un Caravaggio en Palermo hace seis años...obra ya perdida e irrecuperable). Y estoy hablando de casos en los que la limpieza fue realizada por un restaurador. Ahora, qué pasa si cualquier persona agarra solventes y los aplica?
 
En el caso de la nota del "ecce-homo" fue una señora que decidió intervenir un fresco. Aquí no se trata de "buenas intenciones". No cuando estamos hablando de patrimonio artístico. Si a nosotros, restauradores, nos pueden meter a la cárcel o hacernos un juicio sumario por destrucción o daño al patrimonio artístico (y siempre tenemos la mejor intención) no entiendo por qué la gente que no sabe del tema hace esto y no pasa nada. No estoy diciendo que a la pobre señora de 80 años la metan a la cárcel, pero es gravísimo lo que pasó. Ahora, tampoco es que no pase o que sea la primera vez, pero si ustedes no son restauradores, no entreguen obra a un "amigo que sabe pintar" o a alguien que no es restaurador. El patrimonio artístico en general está pésimamente gestionado, y por supuesto que está expuesto a este tipo de cosas. Instituciones en el mundo (que son las que son responsables de protegerlo) actúan de manera poco ética, arbitraria o desentendida en cuanto a los proyectos, a las obras importantes y a lo que es patrimonio nacional o mundial. Estamos hablando, muchas veces, de patrimonio IRRECUPERABLE.
 
Un buen restaurador no reconstruye una obra si no tiene documentación fotográfica de cómo era antes del daño, imagínense alguien que decide "repintar".
Lo que pasó con la obra mencionada fue en España (primer mundo), imagínense qué pasa en lugares como mi pobre país?
 
 
Tuve una clienta que me dio a restaurar un Sagrado Corazón del S.XVIII, regalo de bodas que lleva en su familia mucho tiempo, con un marco dorado de madera con molduras de pasta precioso. Se lo había dado a una amiga para que lo "restaurara" y esta persona hizo lo siguiente: le pegó unos parches marcando la tela con pluma y pegándolos con Uhu, utilizando tela no adecuada que se marcó en la capa pictórica, limpió unas partes mal (dejando esas zonas descoloridas) y lijó todo el marco eliminando el oro original...Así que recibí la obra en ese estado. Fuera de que verdaderamente me encabrona (perdón, pero es en serio) intervenir una obra mal restaurada y tener que corregir los errores de alguien más, el estado en el que estaba el marco era deplorable y me dio mucho coraje el daño provocado por esta persona.
 
Hago un paréntesis para explicar que cualquier intervención, por correcta que sea, estresa a la obra y es, al final, agresivo para la misma, además de violar la vida de la obra y retirar material original, mi pobre clienta no sabía bien qué había pasado ni por qué. Tuve que dorar de nuevo el marco (me pidió oro verdadero) y quedó muy bonito, pero eso es lo de menos. El daño ya está hecho.
 
Regresando a lo de la señora "bien intencionada" que está ahora bajo el spotlight mundial, entendamos que lo que se hizo no es chiste ni es de risa, es algo muy serio. No respetó (y eso que había fotos) la imagen original, seguramente utilizó materiales incorrectos y se saltó los procesos correctos de ejecución.
 
Cuando me llega un cuadro, lo primero que hago es un dictamen del estado de conservación de la pieza y una propuesta de intervención (que cambia siempre con la ejecución porque surgen diferentes situaciones ya que muchas veces se tienen que hacer más procesos o se complica la intervención. Decimos de broma "lo que la obra pida"). Después, generalmente, se empieza con pruebas de calor, solvente y humedad en la tela (para ver cómo reacciona ésta), se hace el Test de Feller sobre el color (siempre en una zona de poca importancia, como sería la esquina o el fondo, pero sí sobre diferentes colores), se da inicio a la limpieza química, se vela el color (para protegerlo y evitar que se desprenda o se "mueva" (si es necesario desmontar la tela del bastidor porque éste tiene que sustituirse o la tela necesita tratarse libre de soporte, el velado evita el movimiento excesivo del color porque al quitar la tela se "relaja"), se recupera el plano (por medio de diferentes procesos), se consolida el color, se reponen faltantes (de tela, aplicando correctamente parches o se retiran los que se encuentran en mal estado y ya no son funcionales) o se re entela el cuadro; se monta sobre el nuevo o antiguo soporte, resana, reintegra y barniza. Entre estos procesos básicos, pueden ir otros. Como ven no es fácil ni es rápido o sencillo. Muchas cosas pueden suceder.
 
Así que, bueno, tache para esta gente que "restaura" sin saber. Me parece terrible.

martes, 21 de agosto de 2012

De regreso al rojo

Rojo. Rosso. Rouge. Red




Regresamos al rojo. Siempre es un cambio fuerte, este tipo de cosas. Uno piensa "el rojo óxido es el que se usaba en esa época y es el color que salió en las calas" pero aplicarlo al principio "brinca" mucho...después el ojo se acostumbra.
Yo no esperaba reacciones positivas. Pero el día que mi jefe dijo "me gusta" fue como si le hubiéramos puesto la estrellita dorada en la frente a la Biblioteca.
Así que aunque no se ha recuperado per se la lectura original (por otras cuestiones ajenas, por supuesto, a lo que es restauración/intervención), las argamasas ya recuperaron su color original. Exquisite!

(Aquí un link interesante sobre los pigmentos http://www.materialesparartistas.com/tierras%20FeO.htm)


"Nel tardo Medioevo cominciarono ad apparire altre due tinture rosse: la robbia dal Nordeuropa e la cocciniglia dalla Polonia. La robbia è estratta dalla radice della Rubia tinctorum, coltivata in Europa almeno dal XIII secolo; la lacca di robbia è più duratura di quella di brasile, ma anche più difficile da produrre; figura abbondantemente sulle tavolozze degli artisti dal XVII al XIX secolo, ma è raro trovarla nel Medioevo. Eraclio nel X secolo ne fornisce una ricetta, ma sembra improbabile che sia stata comunemente usata per dipingere su tavola se non molto tempo dopo."













En esta semana terminamos...así que espérense a las fotos finales...



viernes, 17 de agosto de 2012

Portón principal. Montaje

No es tan fácil como uno pensaría. Insistí mucho para que el INAH nos autorizara desmontar los portones, con el fin de poder realizar una restauración correcta (por primera vez), pero en ese momento claro que no pensé en el montaje.
Llevo viendo los portones apoyados en "burritos", en horizontal, dos meses. La tinta y la cera dejaron un acabado terso y fino que reavivó el aspecto de la madera, restituyéndole a las tres piezas que conformaban el portón principal, la lectura estructural, estética e integral.
Para montar las dos hojas fue necesario embalarlas con plástico burbuja reforzando las árean en donde el lazo iba a ser colocado con "camas" de material suave para evitar abrasión. Ya una vez listo el portón se levantó controlando el movimiento (tiene que ser parejo para evitar que la madera haga movimientos forzados y pueda torcerse) y se metió el polín superior en el balero que se encontraba empotrado en la cantera. Para la base hubo problemas por el nivel. Lo mismo pasó con la segunda hoja. Fueron 9 horas cardiacas para mí, aunque me estaba coordinando con el increíble Mtro de obra, fue estar cuidando que el portón no se viera lastimado. Una vez montado y empatado (entre hojas) se retiró el plástico y se colocó la puertita.


Ese es uno de los momentos, el del develado, en donde todos los problemas, obstáculos, sacrificios, corajes, enojos, chingaderas, infortunios y trabas, desaparecen y pienso "por esto, todo valió la pena". Es difícil de describir pero es como si todo lo difícil que conlleva la restauración y las problemáticas a las que me enfrenté, desaparecieran y fueran sustituidas por un sentimiento de satisfacción instantánea (y eso que no están terminados, falta colocar permanentemente los chapetones).


Así, el primer portón recuperó su movilidad y funcionalidad y está en su lugar. Así veo hoy que llego a trabajar el acabado que tiene, lindo y veo que hicimos bien nuestro trabajo. Y estoy muy contenta.

Faltan las fotos finales...














martes, 14 de agosto de 2012

Cantera. Resane y texturizado.

Lo importante de los detalles en cantera


Los resanes en la cantera los estamos aplicando (no sé si ya lo mencióné antes) con resina Poliformas 60 x 70 mezclada con polvo de cantera. Resanando únicamente faltantes, no abrasiones naturales de la piedra, con el fin de recuperar la lectura estética e integral de los marcos. Por ejemplo, en el área del escudo franciscano, recuperamos la forma, regenerando la simetría. Retiramos, también, un resane de cemento (en lo que parecía ser un cañonazo que provocó que se despostillara la piedra) y lo sustituimos por el material que les digo.


En algunas zonas fue necesario "engrapar", es decir, poner alambre que sostuviera la resina. Para este proceso se hacen hoyos chicos con el taladro utilizando broca de 1/8 y el alambre se coloca haciendo un tipo de "ganchito" que evita que éste pueda salirse (así engrapamos algunas argamasas en Alfeñique para recolocar piezas sueltas o fijar las que tenían movimiento) porque SIEMPRE es importante RESPETAR el original y restituir las piezas que se recuperan.

Una vez seca la resina, como queda de color prácticamente negro, se golpea con cincel o con alguna otra herramienta para "sacar" el gris color claro y se comienza, así, el proceso de texturizado. En caballete es fácil (relativamente, para quienes lo sabemos hacer bien) porque se usa el stucco líquido y un pincel fino para imitar las pinceladas, grietas o textura del original (en Italia usamos stucco preparado a saturación como se hace desde hace muchos años, aquí en México resanan con cera o Modostuc, que es stucco preparado, un pésimo material además de ser inestable y lo único que imitan en cuanto a superficie es la trama de la tela con la cera). En piedra o más bien, sobre los resanes de resina, es más complicado lograr una imitación de superficie correcta. Utilizamos básicamente lo que se nos ocurrió martillar: clavos grandes con la punta chata para lograr los hoyitos naturales, moto-tool, desarmadores, cincelitos, gubias y demás. Yo soy bastante obsesiva y perfeccionista con los resanes, además de siempre tenerlos a nivel del original, el texturizado funciona para que se "pierdan" con el original logrando una continuidad visual...respetando, por supuesto, la diferenciación.

La imitación de superficie es sumamente importante en lo que es el inicio del a recuperación de la lectura estética de la pieza, una vez que la estructura esté restaurada.

Como se debe hacer, realizamos pruebas de color tanto en la mezcla de polvo y resina como de patinado para ver cuál tono era el adecuado y lograba que se "perdieran" los resanes. Muchos restauradores se "brincan" el paso de las pruebas. Son necesarias porque no se pueden estar aplicando y retirando materiales sobre el original así nada más porque sí, son importantes porque estamos aplicando un material extraño, importantes para que podamos ver colores y texturas comparados con los originales. (con respecto a caballete, las pruebas de calor, solvente y humedad que nunca se hacen en México te dan, como restaurador, mucha mucha información...como por qué habríamos de omitirlas?)

Y así vamos avanzando...en los arcos (en la parte que da al interior de la Biblioteca, se liberó la cantera de la capa de cemento que cubría la superficie y en los injertos viejos encontramos "VII/79" labrado en cada uno). En esta zona repellamos las esquinas y restituimos las juntas de cemento. Igual es una zona poco visible que nadie va a notar pero para mí tiene que quedar bien porque además el protón que estaba fijo ya va a abrir gracias a las piezas metálicas en las esquinas que colocamos como soporte (ver la entrada anterior).

Entonces tengo los injertos prácticamente terminados, resanes también (faltan texturizarlos) y arcos internos terminados. Hay que afinar las juntas y patinar los resanes.








lunes, 13 de agosto de 2012

Una semana para la entrega: portones

A una semana de entregar, los portones casi están terminados. Estoy muy contenta porque, cuando camino del departamento a la Biblioteca, atravieso el centro y vengo checando cantera y portones (aparte de diario pasar por Alfeñique) y veo que los que estamos interviniendo están quedando muy bien. Me siento muy contenta hasta ahorita con los resultados.

Estatus: las tres piezas que conforman el portón principal están ya resanadas y prácticamente listas para la tinta. Se van a entintar en color roble con ManchaSayer de Sayer-Lack, que es una buena tinta a base de aceite. Las tres piezas del portón secundario están resanadas, estoy checando detalles y se van a empezar a entintar esta semana.

Ya estamos en esa fase. El cambio de los portones es impresionante. Siempre digo que en la restauración de piezas de gran formato es tardado ver el avance...pasan los días y meses y muchas veces se ve "igual" pero hay un día en el que todo el trabajo se ve...y ese día fue el primer día de entintado. La madera absorbió muy bien el material, que por ser base de aceite, se hidrató de manera correcta y recuperó un aspecto suavecito al tacto...sumándole la cera es de verdad algo muy muy lindo. Me hace sentir muy orgullosa.

La receta básica de ceras y parafina es la que íbamos a usar, pero aplicamos un producto de una empresa que se llama Todo Madera, igual natural. Ellos han colaborado con la constructora para la cual trabajo en varios proyectos. En Zacatlán, Alfeñique, Santa Rosa e Izúcar restauraron los portones. Así que con la receta de ellos, estamos ya aplicando un producto de protección para los portones de la Biblioteca, varias capas para que se hidrate y cuide el material antiguo. Obviamente, siendo un producto natural, necesita "retoques" periódicos. Dentro de un año tienen que aplicarlo nuevamente y así después de dos o tres años nuevamente.
También colocamos piezas de hierro en las esquinas como refuerzo. El arquitecto residente las diseñó, con las especificaciones que yo necesitaba para que el portón no se "venciera" con el peso. Las piezas no son invasivas y no se ven, así que respetamos la estética de las puertas.